La vida como el mosh pit…

Un poquito antes de que terminara el año 2024 iba pedaleando por uno vecindario residencial de la ciudad donde vivo (Ljubljana). Ljubljana es una ciudad muy pequeña y una vez que uno sale del centro, muy pronto se vuelve un pueblito. Este vecindario por el que pedaleaba es atravesado por las vías del tren y yo iba justo por calle que va al ladito de la vía. Era invierno y había nevado unos pocos días antes así que el panorama lucía entre mojado y blanco.

Había tenido unos días un tanto masomenos y buscando cambiar un poco de ambientes puse a LngSht en los audífonos. Este cuate es de mis artistas favoritos y más de una vez su música ha cambiado mi ánimo, pero por alguna razón luego no frecuento escucharlo. Vaya, al grano: me encontré en random su rola Lxs chicxs en los shows, que habla un poquito acerca de su historia con la música.

Mientras iba pedaleando escuché una frase que me hizo soltar el manubrio para hacer un gesto con la mano “uff!”: “La vida como el mosh pit: si alguien se cae lo levantas”*. *LngSht es un poco más viejo que yo pero crecimos esencialmente en la misma generación. Esos millenials noventeros que veían caricaturas en Nickelodeon y Cartoon Network. Esa generación que hoy se está volviendo cada vez más adulta pero se niega a creerlo. Basta echarle una escuchada al disco IV. Buenos adultos para darse una idea de lo que hablo (o recordar cómo te duelen las rodillas con el frío).

En fin, esta entrada no es para reavivar el doloroso recuerdo de que ya estamos viejos, sino para resaltar un fenómeno generacional al que creo que vivimos constantemente expuestos: *la infame manera competitiva de vivir. *La mayoría de nosotros crecimos en un mundo que nos hace creer que las oportunidades escasean, tener un título universitario o de posgrado no te garantiza un buen trabajo, comprar una casa parece un objetivo inalcanzable, el mundo del dating (especialmente en apps) es salvaje y competitivo, en fin… vivimos soltando patadas para sobrevivir en esta eterna mosh pit llamada vida.

Bueno, sí… ¿Y luego?.. pues creo que y luego nada, solo hagamos como en el mosh pit: si alguien se cae lo levantas; porque en el fondo, eso es lo importante: levantar a la banda. Probablemente nunca podamos desinstalar el chip competitivo con el que crecimos, probablemente sigamos soltando patadas, porque las exigencias del mundo en el que vivimos nos lo exigen constantemente, pero si vemos a nuestro cuate al lado, en el piso, hagamos como en el mosh pit y tomémonos un segundo para levantarlo.